jueves, 15 de octubre de 2015

Modificación de la memoria

Todos los días espero con ansias que facebook me recuerde que hice hace uno, dos, tres, cuatro y muy de vez en cuando cinco años, más tiempo atrás no existe, no pertenecía yo aún a esa red social. Tal vez exagero al usar la expresión "con ansias", pero no estoy tan lejos de la verdad, en realidad me emociona saber que publiqué, cómo me expresaba, que sentía e incluso que lugar tenía dicha plataforma en mi cotidianidad, por eso mismo, desde hace rato algo ha estado en mi mente respecto a lo que conlleva la existencia de dicha aplicación, y es que implica una nueva modificación respecto al manejo de la memoria.

La memoria es, de por sí, un elemento bastante temperamental, es decir lo que archivamos en ella y somos capaces de recordar tendrá que ver mucho con diversos factores, entre los que prevalecen las emociones, y por supuesto, aquellas cosas o conocimientos que se vuelven rutinarios. Otra de las características de la memoria es que así como es aparentemente errática para elegir qué guardará, esto no tiene como destino durar por siempre, y es que la memoria de cada individuo posee un sistema estructurado en el que la información se encuentra organizada de acuerdo a su importancia. Conforme pasa el tiempo, existe un crecimiento personal que lleva a reorganizar la información y desechar recuerdos que ya no se consideran importantes o a irlos olvidando.

Contra esos movimientos inevitables de la memoria, hemos -como civilización- creado diversos escudos, con el fin de conservar los momentos, e incluso hemos tratado conservar de alguna forma las emociones. Uno de los fines del arte es precisamente ese, capturar momentos únicos, sensaciones, formas de vivir y ver ciertas cosas, así al ver una pintura de un día gris y lluvioso, volvemos a esos momentos asociados con ella, y la imagen se convierte en un símbolo. Por otro lado tenemos otras formas de conservar recuerdos que son mas directas, entre ellas están la fotografía, los vídeos y la escritura -a través de los diarios-, con el internet hicieron su aparición diversas plataformas que permitían tomar una, dos o más de las formas mencionadas para la publicación de estos recuerdos, estando entre ellas blogger.

El surgimiento de facebook se encuentra sumamente alejado de ser un método de conservación de recuerdos, siendo más bien una forma de compartirlos, que definitivamente revolucionó en muchos sentidos la forma de ver la vida. Por esta plataforma empezamos a convertir la vida privada en un escenario, y sabemos que aquello que publicamos será conocido por nuestros "amigos", nuestros gustos, pensamientos y opiniones dejan de ser privados. Existe entonces una nueva consciencia de nosotros como actores de la vida cotidiana, sabemos que podemos ser objeto de la publicación de alguien más, y empezamos a construirnos más definidamente en esta vida on-line, que sabemos dejará una impresión de quién somos en los demás. Facebook como la memoria no ordenada, permitía volver a ciertos recuerdos, los más cercanos al día en que fuese usado, estando allí los demás, pero lejos del alcance inmediato, así que como usuarios simplemente los olvidábamos.

En muy poco tiempo facebook se ha convertido en uno de los sitios más importantes del internet, y ha cobrado una relevancia para la vida diaria demasiado poderosa, supliendo en muchos casos al resto de las formas de comunicación, ya que a través de el nos enteramos no solo de lo que les sucede a nuestros amigos, sino también de las noticas locales, nacionales y globales. Durante el tiempo que el facebook lleva funcionando, ha ido implementando diversas aplicaciones, y esta última, llamada: "Un día como hoy" es de las que más populares ha resultado, pues funciona como un viaje inofensivo al pasado. Pero este viaje inofensivo, en realidad no lo es, a partir de él se hace una nueva fragmentación de la memoria, pues inconscientemente esto se convierte en un recordatorio; tenemos que crear más recuerdos, sino en un año, el día correspondiente a hoy estará vacío, y parecerá que no hicimos nada, o peor aún, que no existimos. De esta forma la plataforma se adueña un poco más de nosotros, ahora ya no solo se trata de un querer compartirle nuestra vida a los demás, sino de compartirle nuestra vida a quien seremos en uno, dos, tres, o más años, y por lo tanto, se trata de exponer más, y de usar si o si diario el facebook....

Ahora, si me disculpan, debo ir a revisar mis recuerdos que ya es hora.

3 comentarios:

Jess Ayala Perez dijo...

Yo también lo espero todo los días con ansías!! Cuando trabajaba, lo primero que hacía al levantarme temprano era checar lo de "un día como hoy", siempre a las 7:30 de la mañana ya estaba compartiendo mis recuerdos. Me encanta que lo llames "un viaje inofensivo al pasado" pero como tu misma dices, finalmente no es tan inofensivo, también hay esta parte oscura de "tengo que hacer algo, llenar este espacio, este día, esta vacío!" La escenificación de vida que vivimos en esta época tecnológica está cabrona! Felicidades por la entrada :)

interrogación dijo...

De nada Jess :) desde hace rato me di cuenta, pero tardé en hacer la entrada porque lo sentía un poco hipócrita, pero luego me di cuenta de que no lo es, solo es una observación xD

**88**8ZULELUISMAR8**88**** dijo...

interrogacionnnnnnnnnnnnnnnn estas viva! sobreviviste al apocalipsis !